sábado, noviembre 05, 2005

Sobre Blue in Green, de Miles Davis (o el viaje al principio de la noche)

Hoy toca casi hablar de música. No soy aficionado al jazz, cosa de la que no estoy particularmente orgulloso. Alguna veces lo he intentado, y no pocas de ellas con la sensación amarga de que mi paladar se pierde algo hermoso. Pero lo cierto es que, si he de ser franco, no sé nada de jazz, no logro entrar en el mundo que esa música ofrece. Sencillamente, no debe ser el mío, y es una pena. Como a cualquiera que no le guste el jazz, por lo tanto, he sido presa fácil de un disco maravilloso. Me refiero, por supuesto a Kind of Blue, de Miles Davis. Digo presa fácil y digo bien. Para los que no sabemos de jazz siempre será un disco del que oimos hablar alguna vez antes de escucharlo. Para los que no sabemos jazz y además lo hemos escuchado, resulta un disco amable, de fácil disfrute. Un disco generoso, pero intenso. Supongo que los entendidos dirán que es un buen disco para principiantes. Y de principios también va la cosa hoy.
No sé por qué suelo asociar la obra de Miles Davis con el Viaje al fin de la noche, de Céline. Sé que es extraño, pues cualquiera que los conozca sabe de la enorme distancia que media entre la disoluta belleza del Kind of Blue y las páginas desgarradoras del, al fin y al cabo, filonazi Céline. Personalmente, además, son dos obras que no puedo ligar mediante ninguna continuidad temporal. Las conocí en momentos distintos, con estados de ánimo diferentes. Pero entre ellas no se tocaron nunca. Lo que me hace pensarlas juntas, me parece, es una contraposición de imágenes.
Todavía no es invierno, y uno puede aún echarse encima de una cama sin necesidad de taparse y, aun así, no tiritar de frío. Es justo lo que he hecho muchas veces. En días de mucho trabajo, de mucha actividad, con alguna frecuencia me dejo caer sobre el colchón y espero a que fluya por el aire de una habitación a oscuras "Blue in Green", mi tema favorito del Kind of Blue. Es algo casi ritual. El truco consiste en sentir uno que su cuerpo se relaja mientras espera el principio de la noche acompañado de la música de Miles Davis. Muchas veces me han venido a la cabeza, por contraposición, los párrafos alucinógenos de Céline. Yo también estoy en una trinchera, pero mi labor no consiste en sobrevivir al menos hasta el fin de la noche, como el protagonista de la novela. Mi labor consiste en sentirme consciente de haber sobrevivido hasta el principio de la noche, lo cual es bien distinto. Y, dicho sea de paso, bastante más agradable.
Puede parecer trivial. Puede no, seguramente lo es. El caso es que la noche es una promesa en negro que la mayoría de las veces no se cumple. Supongo que para recordarnos el singular valor de las promesas cumplidas. Yo, por si acaso, voy a ir dejando este comentario por hoy. Aún debo acabar algunas cosas, y a la noche le gusta empezar por el principio.

7 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Sin duda se puede viajar de muchas maneras: hacia el principio de la noche (como los protagonistas de Before Sunset)), hacia el final certero (como los anteriores en Before Sunrise), o a través de ella. A mí me gusta viajar en transversal, o dejar que ella me viaje en transversal (no sabría definirlo...). Lo que sí es cierto es el inmenso poder de una canción para facilitar el camino, para guiar los pasos no dados aún pero presos de la memoria. Yo, como sabes, tampoco me entiendo demasiado bien con el jazz, y no por falta de ganas sino porque al escucharlo siento indefectiblemente que me estoy perdiendo algo mucho mejor de lo que estoy percibiendo (y ésa es una sensación horrible).
No obstante, Davis siempre es un buen punto de iniciación a ese mundo elitista y excelso del jazz, yo comencé por él.
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Abrígate para el viaje nocturno, que empieza ya a hacer frío y los pasos se congelan antes de ser dados...

04 noviembre, 2005 18:51  
Anonymous Anónimo said...

Me gusta lo que dices y me gusta la sugerente imagen, aunque a mi quisquilloso (y daltónico) modo de ver parece más bien un "Green in Blue".

Yo ni siquiera consigo entrar en Miles Davis, pero el momento de la cama es "universal" y "transgenérico". Y tu escritura también, por lo que me ha transmitido.

Por cierto, una vez estoy observando tu pasión por Montaigne (pasión a la que humildemente, y "después de usted", me sumo) quisiera pasarte las señas de un "Montaigne asturiano". Aquél que me enseñó a buscar contento y alimento en los Ensayos (en concreto la edición bolsillo de Cátedra): http://www.nodulo.org/ec/aut/aft.htm

04 noviembre, 2005 21:39  
Anonymous Anónimo said...

Veo que te estás aficcionando a esto, y ya empiezas a picarme, el día que consiga desperezarme del todo, espero compartir lectores y duras críticas contigo.
Sigue dámdome una razón para mirar internet, mozuelo.

04 noviembre, 2005 21:50  
Anonymous Anónimo said...

Coincido con Raúl: es un "Green in Blue", aunque seguro que nos sales con el tema de si las copas o las caras, del cristal con que se mira y tal... (es green in blues de todos modos, jeje)

05 noviembre, 2005 00:29  
Anonymous Anónimo said...

A Violante, no te preocupes, yo sí entiendo lo de tu transversalidad.
A Raúl, gracias por la recomendación. Es posible que todavía me salves de la impresión "regulera" que, en otros aspectos, me dejó la Universidad de Oviedo, en caso de que me anime a leerlo (por cierto, yo tengo los ensayos en Cátedra, pero no en edición de bolsillo, sino en la de la colección Biblioteca Avrea, que está muy bien, me los compré el mismo día que "todosherlockhlomes" -que aún no he leído- :P).
Al usuario anónimo cuyo "mozuelo" no deja lugar a dudas. Yo te doy todas las razones que quieras, y lectores hasta que me los tengas que dar tú a mí, pero eso sí, las críticas no tienen por qué ser duras si tenemos la opción de convertirlas en despiadadas.
A Violante y a Raúl: la verdad es que sí, es un Green in Blue. Y me temo que yo no soy daltónico.
Seguid leyéndome si os place. Yo creo que en adelante contestaré con menos frecuencia a vuestros comentario, pues a mí también me place leeros. La glosa de la glosa es divertida, pero agotadora.
Besines

05 noviembre, 2005 09:47  
Anonymous Anónimo said...

¡Pero si las glosas de las glosas son lo más divertido! Bueno, acataremos tu silencio si es eso lo que quieres...

05 noviembre, 2005 11:16  
Blogger Montaigne granadino said...

No era una amenaza. Más bien un favor. ¡Bueno soy yo para estar callado!

05 noviembre, 2005 11:32  

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