
Es difícil hacer la lista que me pide Violante, y mucho, tanto que supongo que no podré dar una sola canción para cada apartado, por una especie de fidelidad sentimental que no acabo de saber de dónde viene ni hacia quién va dirigida. Como tampoco acabo de entender muy bien este fenómeno de hacer listas para todo. Si me preguntasen mañana no tengo la menor duda de que la lista sería bien distinta. La que me sale hoy, de momento, es la que viene a continuación:
Una canción que te emocione hasta las lágrimas: bueno, no soy nada lacrimógeno en lo que a la música, el cine, la literatura o cualquier clase de ficción se refiere, y supongo que lo más esperable aquí es poner una canción más o menos triste. De ser así, la paradójica My funny Valentine en la preciosa interpretación de Chet Baker sería una de las candidatas, como lo sería otra que casi comparte título, Blue Valentines, de Tom Waits (y siento también casi copiarte, Violante); algún tango como Mano a mano cantado por Gardel y casi cualquier composición de Antony and the Johnsons no desentonarían, y nunca mejor dicho. Sin embargo, creo que lo que más me emociona últimamente -casi hasta las lágrimas- no es la tristeza sino la bondad. Por eso, creo que me quedo con algo que me toca muy hondo, algo que ya le deseé a mi amigo Tejedor en su blog, pero que me gustaría decirle a todos mis amigos uno por uno, pues creo que es el mejor de los deseos. Me quedo con Forever young, de Bob Dylan.
Una canción que te ponga a mil (activo, con pilas): casi todas las de Manu Chao, pero hay una en especial, de su etapa en Mano Negra que además -y quienes la conozcan igual me desprecian por ello o les resulto demasiado incomprensible o exagerado- creo que es una de las más bellas canciones de amor que he escuchado nunca, aunque esté escrita con rabia, y se llama Love and hate. Algo más cercano al rock and roll que me funciona bien en este sentido es Lola, de The Kinks. Bueno, sí, y el Hey Jude de los Beatles siempre será un himno para mucha gente, entre la que me incluyo.
Una canción para dormir: sin lugar a dudas cualquiera de Presuntos Implicados me provoca mis buenos bostezos (que sí, que ya sé que Soledad Jiménez tiene una gran voz y eso, pero que me aburre mogollón). Si de lo que se trata es de que Morfeo te abrace suavemente y te regale bellos sueños, y aunque no sé muy bien por qué ni habría que buscarle demasiada relación con el tema, quizá me dejaría arrastrar por la nostalgia de It was a very good year, en la maravillosa voz de Frank Sinatra. Es una canción que tiene el poder de mecerte como a un bebé.
Una canción para hacer el amor: pues no sé si entra exactamente en la categoría de canción, pero siempre he pensado que la Danza Húngara Nº 5 de Johannes Brahms merece un polvo glorioso. Lujuria pura. Además creo que los canadienses han escogido como mejor canción canadiense de la historia Hallelujah, de Leonard Cohen. Sin duda que ellos son sutiles. Sin duda que saben que un cuerpo que se ama requiere de ese ritmo.
Una canción para recordar la mejor época de tu vida (o la peor): la peor época de mi vida tuvo, no obstante, la energía de Bob Marley (Iron Lion Zion es especial), así que puedo salvar de ella, por lo menos, la música. Creo sinceramente que la mejor época de mi vida es la actual, así que ya veremos qué es lo que en el futuro me servirá para recordarla. Ahora mismo, 100000 remords, de Manu Chao (otra vez), me hace soñar con que mi vida tiene el mismo ritmo que los metros de París, pero también me trae a la cabeza alguna ausencia notable en aquellas estaciones. Lo que no ha solido fallar a lo largo de los años, en lo bueno y en lo malo, es esa cosa sencilla, optimista, emotiva, fresca, etc, etc... y preciosa, que Los Rodríguez titularon Dulce condena.
Y esto es todo, no se me da bien ser breve. Ahora invito a que continúen con esta cadena a mis dos vecinos, por supuesto:
Tejedor, venga, que sabemos que de esto de la música sabes un rato y seguro que se me cae la babilla leyéndote.
El hombre que ríe, sabes que siempre me sorprendes. En esto no será menos.
Y a quien quiera dejarme algún comentario.
Y a alguien más, pero eso será en privado.